Leganés es de nuevo actualidad en materia política. Cuando el conflicto vivido tras las pasadas elecciones municipales del mes de mayo comenzaba a olvidarse, la noticia del nombramiento de la ex alcaldesa y portavoz del PP en Leganés Guadalupe Bragado como Directora General de Juventud de la Comunidad de Madrid vuelve a sorprendernos.Y no es para menos. La noticia ofrece, cuando menos, distintas valoraciones y abre un debate sobre las causa del sorprendente nombramiento y su repercusión política.
Guadalupe Bragado llegó a las elecciones de 2003 casi de puntillas, siendo una desconocida que, con el aval de Génova, consiguió ganar las elecciones aunque sin conseguir la mayoría para gobernar.
Tras cuatro años de una feroz oposición al gobierno de PSOE e IU, Bragado volvió a vencer en las elecciones en Leganés por segunda vez consecutiva. Cuatro años en los que se aplicó a todos los niveles, principalmente en su formación política, algo inusual entre los concejales de este ayuntamiento.
Sin embargo, al igual que en los comicios de 2003, no alcanzó los 14 ediles que conceden la capacidad para gobernar el Ayuntamiento leganense. Pero esta vez, la incompetencia de sus rivales políticos a la hora de llegar a un acuerdo de gobierno, la entregó el bastón de mando de la ciudad. Un bastón con fecha de caducidad: apenas un mes.
En esos días, la alcaldesa –aun con la esperanza de mantener la alcaldía al menos hasta el inicio del curso político en septiembre- aprovechó para darse un baño de multitudes y, de paso, empaparse de toda la documentación que deambulaba por los despachos de las dependencias municipales.
Es evidente que su crecimiento mediático ha sido ciertamente notable. Por eso, llama la atención que el Partido Popular haya decidido apartarla de la alcaldía. Al menos eso parece. A nadie se le escapa que, salvo catástrofe, Bragado sería de nuevo, en 2011, la alcaldesa de esta ciudad. A pesar de ello, el PP decide situarla al frente de la Dirección General de Juventud, un área dependiente de la consejería de Deportes.
El actual alcalde de Leganés, Rafael Gómez Montoya, no pudo contener la alegría cuando le comunicaron la noticia. Montoya se encontraba en un curso de la Universidad Menéndez Pelayo, en Santander. “Esto me da aire”, comentó efusivamente el alcalde.
No le falta razón. El PP en Leganés entra ahora en un periodo de sucesión que evitará que se siga hablando de los problemas internos del Partido Socialista. Sin embargo, en estos casos, el PP en Madrid ha demostrado ser eficaz y contundente, todo lo opuesto al PSM.
El entorno de Guadalupe Bragado se muestra cauto. Nadie sabe, nadie contesta.




