martes, 19 de mayo de 2015

Crónica electoral 2015

La campaña electoral entra en su imparable cuenta atrás. Apenas cinco días para que Leganés conozca al candidato más votado en las elecciones municipales. Ser alcalde o alcaldesa será otra cosa. 

Y es que las matemáticas serán clave en el Pleno de investidura. Ninguno de los nueve partidos que se presentan a los comicios locales sumará 14 ediles, por ello la suma de fuerzas dará la alcaldía y el Gobierno municipal a una de estas formaciones. Eso, o gobernará la lista más votada.

Y es en eso, en ser la lista más votada, en lo que se afanan principalmente Partido Popular y Partido Socialista. Los populares, con 12 concejales en la Corporación, creen que una bajada hasta el 9 les dejaría a la cabeza en número de votos.

9 concejales –tres de bajada-, una cifra mágica que les permitiría gobernar en minoría teniendo en cuenta que a Unión por Leganés (ULEG)  las encuestas les conceden no menos de 4 ediles y que los independientes se votarán a sí mismos en la investidura.

Las cuentas no fallan. 9 del PP para el PP y 5 o 6 de ULEG para ULEG suman no menos de 14. En ese contexto, María Eugenia Carballedo, candidata del Partido Popular, sería alcaldesa.

Sus detractores la señalan como "la paraca, la recién llegada, la que nada dice porque nada sabe", pues atentos porque podría ser primer edil de una gran ciudad que descubrió hace apenas un mes por orden expreso de la lideresa. Si esto sucede, la izquierda de Leganés estaría liquidada.

Otra cosa es que las encuestas se equivoquen (como casi siempre) y el PSOE o hasta ULEG sean capaces de crecer tanto tanto como para convertirse en la lista más votada superando a los populares. Lo primero es posible, lo segundo poco probable.

El PSOE, encabezado por Santiago Llorente, afronta una oportunidad de oro para recuperar la alcaldía. Uno no sabe cómo le irá mejor a Llorente, si gobernando o como jefe de la oposición, más que nada porque el enemigo lo tiene en casa.

En cualquier caso, Santi sería un buen alcalde y eso ya es un comienzo. Lo mismo puedo decir de Carlos Delgado. Encontrar a un político que trabaje, trabaje y trabaje es muy difícil en los tiempos que corren. Podría ser ésta su gran oportunidad y le toca mojarse. Votarte a ti mismo está bien para una campaña, pero ULEG tiene que tomar decisiones y hacerse mayor aún no ganando las elecciones.

Otra variable a tener en cuenta es la irrupción de Leganemos. La candidatura de unidad popular tendrá su cuota sí o sí. Veremos hasta dónde llega y cómo gestiona el poder cuando toque poder. Sus concejales podrían dar la alcaldía al PSOE y eso les acercaría a la casta. Veremos.

Izquierda Unida busca un papel donde firmar mantener los tres concejales actuales. Rubén Bejarano es uno de los candidatos más conocidos y valorados. Otras cosa es que la ciudadanía vea a IU como una formación capaz de solucionar sus problemas. Les toca apretar los dientes y sobrevivir para hacerse más fuertes. ¡Y cuidado! Sus concejales podrían ser determinantes en la suma de fuerzas.

Poco o nada se ha hablado de Ciudadanos en Leganés. Son, están y entrarán. Amparados por Barcelona y apoyados por puntales pepineros podrían ser decisivos. Se llevan bien con el PP y eso no sabemos si es bueno o malo. En cualquier caso, tendrán que pedir permiso antes de levantar la mano.


Dejo para el final a mis compis los medios. Por suerte cada vez somos más los periodistas que contamos la actualidad local. La cobertura de la campaña está siendo más que sobresaliente. Eso no quita que surjan frikis con micro o caciques casposos. Ya ven, en todas las familias hay garbanzos podridos. Ellos se crían y alguien los junta.

viernes, 3 de abril de 2015

Crónica política preelectoral 2015

Leganés respira incertidumbre. A escasos 50 días de la celebración de las elecciones municipales y autonómicas al fin conocemos a las personas que concurrirán como cabezas de lista de sus respectivos partidos a los comicios locales, pero nadie puede aventurar un resultado fiable para todos y cada uno de ellos.

Partido Popular, Partido Socialista, Unión por Leganés, Izquierda Unida, Leganemos, Ciudadanos y Unión Progreso y Democracia aspiran unos a repetir y otros a entrar en la Corporación del Ayuntamiento de Leganés. De todos ellos sólo el candidato de ULEG lo había sido con anterioridad, así que el factor “cara nueva” a priori no será decisivo.

El Partido Popular –en el Gobierno esta última legislatura- despejó la incógnita a ultimísima hora para nombrar a la actual Viceconsejera de Empleo María Eugenia Carballedo como candidata a la alcaldía. A Carballedo la han encerrado con seis Miuras en La Cubierta, sin cuadrilla y sin muleta.

La primera de sus medidas ha sido medir muy mucho sus declaraciones, sus apariciones y lógicamente sus compañías. Las prisas no son buenas y en política cuando uno no sabe o no tiene nada que decir, lo mejor es buscar refugio y esperar a que amaine.

Sus aproximaciones a la vida política y mediática leganense se han realizado en contadas reuniones en su propio despacho o vía telefónica y no sólo con miembros del Partido Popular. A partir del próximo lunes comienza a funcionar su agenda, principalmente la extraoficial, que es la más importante: muy pocos serán sus elegidos. Génova ha puesto al aparato a currar y algo saben de esto.

Lo del PSOE es más de lo mismo, incluso peor. La lista que le han encasquetado a Santiago Llorente nos devuelve a los 90 pero más tirando a rancio que a “vintage”. Me quito el sombrero ante los que han perpetrado este asalto a la Agrupación Socialista con una magistral clase de fontanería política no sin la inestimable ayuda y colaboración directa de “papá” Simancas.

ULEG llega con el aval del incesante trabajo pero con la sombra de una legislatura marcada por la bronca continua. La política es trabajo por el vecino y respeto al adversario. Lo primero lo bordan, lo segundo lo olvidaron. Delgado afronta sus cuartas elecciones consecutivas como cabeza de lista. En tiempos de regeneración política y presunto fin del bipartidismo ha llegado su hora para bien o para mal.

Izquierda Unida presenta al diputado Rubén Bejarano con el objetivo de mantener un electorado que en Leganés siempre le ha sido fiel a la coalición de izquierdas, incluso en las pasadas europeas a pesar de la irrupción de Podemos. Habrá que calibrar si la salida de algunos de sus afiliados con dirección a Leganemos hace mella, aunque en cualquier caso ese voto ni estaba ni se quedaría en IU. Lo cierto es que IU afronta uno de los momentos más críticos de su historia.

Leganemos llega en el momento justo al lugar adecuado y a través de un proceso teledirigido. Sus pergeñadores aspiraban a un cargo y al fin lo han conseguido. Poco discurso concreto y mucho hablar de acabar con la casta, aunque buena parte de ellos lo son desde hace años. Todo apunta a que Leganemos conseguirá representación significativa en el arco político leganense y se les mirará con lupa.

Ciudadanos puede ser la gran sorpresa de las próximas elecciones. Con dificultades para configurar una lista con ADN pepinero, en este momento les sobra con el naranjito para obtener rédito político. Veremos para qué portería chutan cuando tengan que levantar la mano.

UPyD se aferra a su trabajo ciudadano, aunque lo lógico es que vuelvan a quedarse fuera del Ayuntamiento. La coherencia de su discurso no será suficiente y la corriente mediática y política nacional seguramente les cerrará la puerta de La Roca.

Con estos mimbres todo puede pasar y lo que es aún más difícil, cualquiera puede gobernar… otra cosa es que le dejen. 

domingo, 15 de marzo de 2015

¿Será niño o niña?

Esperanza Aguirre ha decidido que el candidato del Partido Popular en Leganés para las próximas elecciones municipales no sea el actual alcalde, Jesús Gómez Ruiz. 

Tras comunicárselo en persona el pasado martes, la presidenta del partido en Madrid certificó este jueves la defunción política de Gómez en riguroso directo, en una tertulia de 13TV donde la lideresa se desenvuelve como pez en el agua. 

El tono “chusco” e irónico de Aguirre ante las cámaras ha levantado ampollas sobre todo entre los más afines Gómez, quienes -augurando problemas con Génova- habían decidido hace semanas cerrar filas en torno al regidor para “blindar” su candidatura y lógicamente asegurarse un puesto de salida en la próxima lista. 

Leganés asiste a la agonía de su alcalde y espera con impaciencia a que el PP de Madrid señale con el dedazo divino a su sucesor. El nombre es una incógnita y las teorías sobre las causas de la “decapitación” de Gómez son muchas.

Fuentes cercanas al PP de Madrid apuntan a los muchos problemas sufridos por el Gobierno del PP de Leganés en una legislatura muy convulsa y culpan al alcalde de haber sido incapaz de alcanzar acuerdos con otras formaciones políticas en temas capitales para la ciudad e incluso para la Comunidad de Madrid: léase Canal de Isabel II o segunda fase de Leganés Tecnológico, un asunto el de LEGATEC que ha traído de cabeza al Gobierno regional durante los últimos cuatro años.

Las mismas fuentes señalan que la valoración que los ciudadanos de Leganés tienen de su alcalde es “bastante negativa” si la comparamos con sus homónimos de Getafe o Alcorcón. Con todo, señalan desde Madrid que “Leganés es recuperable con una cara nueva y un proyecto de Gobierno ilusionante” que se encargarían de comunicar a los vecinos en campaña electoral.

La última leyenda urbana apunta a una posible “entente” del PP regional con los independientes para gobernar la ciudad en 2015. La condición impuesta por los futuros socios de Gobierno pasaría por desterrar al alcalde, una petición que ya se llevó a cabo mediada la legislatura y que los populares desestimaron porque “el PP no quita alcaldes” en plena legislatura. 

Sea como fuere, ya son muchos los que bailan al son de la marcha fúnebre, no pocos los desterrados que como buitres se acercan a La Roca para apoderarse de los restos del naufragio.

Lo único cierto es que la posible llegada de un nuevo candidato popular “destroza” la estrategia de sus adversarios en plena campaña pero beneficia a partir de mayo quienes más han “sacudido” a Gómez porque claro, con otra persona liderando el PP sí se pueden tender puentes…. es lo que tiene poder chutar para las dos porterías. 


Cuidado porque seguimos esperando el “Habemus Papam” y en las próximas horas todo puede pasar. ¿Será niño o niña? 

viernes, 13 de febrero de 2015

Que el PSOE es un Carnaval

Lo vivido en los últimos días en el PSOE de Madrid y por extensión muy directa en Leganés es de chirigota. La aprobación de Leganés Tecnológico por el Gobierno local del Partido Popular con el apoyo de 5 concejales socialistas (incluido su portavoz), provocó una crisis –no sin precedentes- en el PSOE local, dejando muy tocados a Rafael Gómez Montoya y sus cuatro ediles más cercanos.

Ahora, la intervención del PSM por parte de Ferraz y la salida de Tomás Gómez (que acababa de anunciar expediente sancionador a los cinco `díscolos´) provoca un giro de 180 grados en la situación interna del partido de la Calle El Charco.

Gómez Montoya ha pasado de ser vilipendiado en público por votar en contra de los intereses de los trabajadores de Casbega Fuenlabrada a sacar pecho en los medios de comunicación al entenderse legitimado por el aparato federal. Pues ni lo uno ni lo otro.

Leganés Tecnológico debía aprobarse sí o sí, pero nunca debió llegarse a esta situación extrema, donde todo parece ensombrecido por las prisas y el intervencionismo de privados intereses.

Todos se preparan para una campaña electoral que ya debía haber comenzado, pero que sigue posponiéndose ante la grave crisis que viven todos los partidos de nuestro país, y que se extiende a las organizaciones regionales y locales.

En el Partido Popular parecen haber cerrado filas en torno al alcalde de Leganés (refrendado también en Madrid) y su núcleo duro local (muy poquitos) trabaja ya en clave 2015 para cerrar una campaña acorde a las dificultades a las que se enfrentarán.

Si en lo interno las aguas están tranquilas, su principal rival será la desafección política de la ciudadanía para con los grades (ya no tanto) partidos políticos. Eso y una muy muy discretita –por no decir mediocre- gestión municipal.

En el PSOE la situación sigue complicándose día tras día. Santiago Llorente, candidato elegido en primarias, pierde fuerza en lo interno y sabe que su camino hasta el 24 de mayo no será fácil porque los adversarios más hostiles los tiene dentro.

La crisis socialista se ramifica hasta llegar a las Agrupaciones, y en Leganés puede provocar una sangría de votos letal para un partido con vocación de gobierno y que ahora mismo está en la UCI.

Es curiosa la situación de Unión por Leganés. Dice su portavoz, presidente, fundador y líder Carlos Delgado que su partido está ya en “modo gobierno”. Esperemos que si eso sucede lo sea de verdad porque me suena a lo mismo que hace 4 años con aquello de “Leganés quiere un cambio, no un recambio”. 

En cualquier caso andan preocupado Delgado y los suyos porque sólo hay 27 sillones y aquí no caben todos. A su favor, como casi siempre, su vocación de trabajo por el vecino, y eso llega.

Los que entrarán casi seguro serán los amigos de la Candidatura de Unidad Popular, donde se harán hueco los enfadados de uno y otro perfil. Está bien el invento, pero de momento propuestas pocas y soluciones menos. En cualquier caso vendrá bien aire fresco con sello ciudadano.

En Izquierda Unida aspiran a seguir, que no es poco. La salida del partido de su candidata a la Comunidad de Madrid, Tania Sánchez, provocará también la marcha de algún miembro del consejo político y no pocos afiliados de la coalición en Leganés. Con Tania o sin ella, estaba cantado que la fuerza de la base tenía base pero menos fuerza.  La solución no es huir.

En este circo quieren entrar UPyD y Ciudadanos. Los primeros lo tienen bastante peor que hace un año, pero cuentan con un candidato ilusionado y un equipo de gente trabajadora. Podría no ser suficiente para entrar en La Roca.

Ciudadanos Leganés acaban de llegar pero ya se les oye. Otra cosa es que se les escuche. En cualquier caso, su candidatura obtendrá votos que no irán a otras formaciones que ya las sumaban en sus cábalas de precampaña.


Prepárense para vivir el espectáculo. Se lo contaremos.

domingo, 28 de diciembre de 2014

Sólo vale decir NO… ¿o sí?

La legislatura 2011-2015 se agota y el Gobierno local apura sus últimas opciones para sacar adelante los temas “calientes” que por incapacidad de negociación siguen dormitando en la segunda planta de Casa del Reloj.

La madre de todas las batallas se llama Leganés Tecnológico. La aprobación de la segunda fase de este Parque empresarial, motor económico de la región pero también de su Ejecutivo, deberá esperar tiempos mejores allá por 2015… a no ser que en tiempo de descuento alguno cometa una imprudencia y se abstenga, se ausente o llámalo “X”. Ojito porque no está todo dicho por mucho que haya tres papeles firmados con el comité de empresa de Casbega.

Porque esa es otra. Primero fueron los colegios Verbena y Valle Inclán, luego  los empleados municipales despedidos, ahora los trabajadores de Casbega en Fuenlabrada… todo vale (aunque sea mezclar churras con merinas) para bloquear un polígono tecnológico que debiera estar operativo desde hace muchos meses.

Todos esos escenarios se contemplan en un desarrollo que debiera haber marcado la legislatura pero para bien. Ni tan siquiera la “bendición” de la planta de Casbega por obra y gracia del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad de Madrid ha logrado desbloquear la ampliación del Parque. Esperaremos a ver qué se cuenta el próximo Gobierno, si es que alguien se atreve a liderar esta ciudad.

Y a estas alturas, los Grupos políticos siguen participando en precipitadas reuniones de trabajo para intentar salvar presuntos acuerdos. La más llamativa es la comisión creada (otra más) para aprobar definitivamente la ordenanza reguladora para la implantación de estaciones de servicio en la localidad.

Diario ABC Año 1995
Un asunto este, el de las gasolineras, que acabará mal sí o sí. Llevamos meses advirtiendo de que todo este contubernio apesta y el hedor traspasa ya el término municipal de Leganés. Si todos vuelven a decir “sí” y siguen mirando para otro lado, beneficiando a unos pocos habrá noticias y no precisamente buenas. Porque eso tiene un nombre muy muy feo.

Recibimos el 2015 ya en precampaña, donde los grandes marcan su objetivo en conseguir ser la lista más votada, y a partir de ahí ya veremos. Porque aún no está muy claro qué pasara con esos miles de votos que hace cuatro años se decantaron por el verde y ahora se han quedado con la miel en los labios, a punto de ponerse morados. Ese nicho de votos marcará el futuro de esta ciudad.


Prepárense porque nos espera un año apasionante… y parece que no todos estaremos aquí para contarlo, al menos a diario.

viernes, 7 de noviembre de 2014

Las prisas no son buenas

Entramos en la recta final de la legislatura y parece como si a todos nos entraran las prisas. La incertidumbre del futuro político posterior a unas elecciones provocan cierto desaliento que ayudan el florecer de planes y proyectos muy típicos de estas fechas.

Sucedió en legislaturas anteriores y ahora se cumplirá la tradición. A saber: la recuperación de la plaza de toros La Cubierta, el futuro desarrollo urbanístico Sector 1 Solagua y el proyecto estrella Segunda Fase de Leganés Tecnológico, un asunto este que aprieta -y mucho- el zapato del Gobierno de la Comunidad de Madrid.

El ejecutivo regional puso sus ojitos en LEGATEC desde hace tiempo y se antoja vital para sus planes de gestión presente y futura. Todos ellos se encuentran sobre la mesa de un Gobierno local que deberá correr para ejecutarlos en tiempo y forma.

Además, salvo el consabido negocio taurino que podría obtener luz verde a través de la Junta de Gobierno, para llevar el resto a buen puerto, el primer edil debe contar al menos con la abstención de uno de los tres Grupos políticos de la oposición.

Los movimientos se intensifican en los últimos días pero será complicado ponerle el cascabel al gato por mucho que se cierre un acuerdo a tres o cuatro bandas. De momento, la respuesta en todos los casos es “NO”.

Llegados a este punto, surgen también en Leganés voces algo más coherentes que entienden la necesidad de no tocar nada hasta se constituya un nuevo status quo, donde las fuerzas políticas tradicionales sean capaces de convivir con las que están por llegar o, al menos, por integrarse en la vida política leganense.

Cierro hablando de la publicación de la aprobación inicial de la nueva ordenanza para la instalación de estaciones de servicio. El periodo de alegaciones acaba de abrirse y parece que los partidos políticos en la oposición seguirán siendo cómplices de una ordenanza aún más restrictiva que la anterior. Ojo porque la Comisión Nacional de la Competencia ha vuelto a poner los ojos en Leganés y este acuerdo subterráneo acabará por salpicar judicialmente a casi todos. Estén atentos.

Y recuerden además que nadie sabe explicar cómo una estación de servicio lleva abierta más de 20 años en pleno centro cuando su propietario firmó un convenio urbanístico para entregar esos terrenos al Ayuntamiento de Leganés. Cosas del consenso político.

Hay cosas que no pueden esperar a 2015 y otras llevan dormidas 20 años en un cajón. Ya saben aquello de que “las prisas son para los malos toreros”. ¿O me olvido de algo?

lunes, 13 de octubre de 2014

Leganés hace aguas

Llegará un momento en que en Leganés nada sea noticia. Más que nada porque aquí pasa de todo…. Y lo que nos queda.

Año tras año, las Fiestas en honor de San Nicasio nos dejan alguna perla para recordar por los siglos de los siglos. En esta ocasión, el tiempo y la falta de previsión jugó una mala pasada al Ayuntamiento, cuyos responsables se vieron obligados a suspender varios conciertos, no sin antes montar una “charlotada” con grúa y carpa incluidas.

El esperpento se apodera de la gestión y la víscera de la política. En Leganés cada vez se habla menos de la ciudad y sus problemas, porque sus nefastos protagonistas andan enfangados en guerras personales que les desacreditan como legítimos representantes de los leganenses.

Nadie habla, porque no les interesa, de una ordenanza de gasolineras recién aprobada bajo la tutela de empresarios interesados en acrecentar las restricciones a la libre competencia. Una cacicada con intereses económicos que acabará explotando si no ponen remedio.

No se comenta nada sobre un Polígono industrial como Leganés Tecnológico, donde el miedo al rédito electoral puede acabar por espantar empresas que buscan suelo en un enclave privilegiado.

No se habla de la sentencia condenatoria contra el Ayuntamiento que ha costado a todos los leganenses la friolera de 1.286.962 euros. Ni se hablará de las que están por llegar que pueden destrozar el presupuesto municipal de un consistorio que reduce sus ingresos a un ritmo vertiginoso.

Los cuatro Grupos políticos miran ya a 2015 dejando a los ciudadanos en un segundo plano, ninguneando a los electores pero por encima de todo a aquellas personas que les colocaron en el sillón de cuero.

Hablar de consenso político para hacer ciudad es una utopía, pero llegar a un acuerdo sostenido y auspiciado por algún lobby económico es relativamente sencillo. Ese es el Leganés que nos ha tocado.

Y mientras el Gobierno local hace aguas (nunca mejor dicho) la oposición se mide en base a ese fatídico juego basado en que abstenerse o apoyar al Gobierno en cualquier asunto es “dar aire” al Partido Popular.  Un dogma de fe que señala con el dedo a aquel Grupo que  se atreva a levantar la mano junto al Gobierno local en el salón de Plenos.

El Partido Socialista comparte, apoya y difunde el dogma como si fuera suyo, pero ya hemos comprobado cómo se han visto obligados a “traicionar” esta singular e interesada creencia. Y claro, toda traición tiene su lógica consecuencia. Desde las redes sociales han recibido estopa a base de bien por, según ciertos predicadores, “sostener” al Gobierno de Jesús Gómez.

Que el ejecutivo local es y ha sido un desastre, eso lo digo y lo escribo con letras mayúsculas, pero decir que el PSOE sostiene al PP por abstenerse en esta decisión es demagogia pura y dura. Otra cosa es que los socialistas se lo merezcan por poner una vela a Dios y otra al diablo. Habrá más.