El Secretario del Pleno del Ayuntamiento de Leganés ha dado
luz verde a la aprobación de los Presupuestos municipales 2014 en Junta de
Gobierno Local.
El informe jurídico del Secretario por supuesto no es
vinculante y no deja de ser, según sus propias palabras, “una opinión más”. El
texto supone un duro revés para los Grupos de la oposición que entienden que
debe ser el Pleno municipal el órgano último de aprobación no sólo de las
cuentas municipales para este año, sino también del Plan económico financiero
presentado por el ejecutivo local del Partido Popular.
Dice el Secretario textualmente que “la posibilidad de
aprobación de los presupuestos por la Junta de Gobierno Local puede aplicarse
para la aprobación de los Presupuestos del ejercicio 2014, aunque la votación
plenaria en la que no se apruebe se realice una vez iniciado el ejercicio”.
Y concluye que “nada impide en el momento actual aprobar los
presupuestos de 2014 pues así lo permite el TRLHL”.
Por su parte, tanto PSOE como ULEG -que últimamente son la misma cosa- ya han
manifestado su intención de “denunciar al Equipo de Gobierno si aprueba los
Presupuestos 2014 en Junta de Gobierno Local, tras votar en el Pleno abstención
a su propia propuesta”.
Ya pueden ir redactando la demanda porque desde la Roca, y
con este informe en el cajón del alcalde, van embalados hacia la aprobación.
Otra cosa es lo que puedan decidir a posteriori los tribunales, si es que llega
el caso.
Y es que el propio Secretario, refiriéndose al asunto en
cuestión y a la legislación que lo ampara, que “estamos ante una reforma legal
recién aprobada sin pronunciamientos de órganos consultivos y menos de
Tribunales de Justicia, por lo cual todo es opinable”.
Deja por lo tanto la puerta abierta a la batalla judicial,
pero también a la mediática. Una guerra que comenzará una vez hemos hecho
público dicho informe. ¡Al ataque!
El Partido Popular hizo historia absteniéndose en sus propios presupuestos. PSOE, con cara de tonto porque no sale lo suyo (¡Cómo va a salir si no lo acuerdas!!!). ULEG, que por un lado defiende la soberanía del Pleno y por otro decide salir por patas del salón cuando algo no le cuadra, e Izquierda Unida que por falta de tiempo o de ganas no presenta enmiendas a un presupuesto que vota en contra. Así nos va.






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