lunes, 22 de abril de 2013

El Ayuntamiento de Leganés anuncia el posible cese de más trabajadores municipales



La Delegación de Recursos Humanos del Ayuntamiento de Leganés ha anunciado hoy el posible cese de trabajadores municipales y un expediente de regulación de empleo como “consecuencia del rechazo de la modificación presupuestaria” por parte de la oposición municipal (PSOE, ULEG e IU).

La circular 3/2013 remitida esta manaña, anuncia varias medidas que afectan a toda la plantilla municipal como son “la invitable reducción de la paga extra de diciembre o supresión de la productividad”, aunque la resolución más contundente informa de nuevos ceses y un ERE.

En concreto, Recursos Humanos plantea el “cese de personal interino de deportes y expediente de regulación de empleo al personal fijo que no puede desarrollar su trabajo en los Polideportivos del Carrascal y Fortuna, sin olvidar la pérdida de 37 empleos de los trabajadores de la empresa adjudicataria”.

En total, serán cerca de 80 las personas que podrían quedarse sin empleo si finalmente se cumple esta Resolución, a los que se suman los 38 interinos despedidos el pasado mes de enero.

Edito a las 10.00 horas de hoy martes para contarles que el alcalde de Leganés ha manifestado esta mañana a elbuzon.es que "no es mi intención llevar a cabo ni un solo despido más entre la plantilla municipal" en referencia a la resolución emitida ayer por la Delegación de Recursos Humanos del Ayuntamiento y publicada en este blog.




domingo, 21 de abril de 2013

La unidad de la oposición


Es difícil trasladar a un post todo lo sucedido en la última semana en la actividad política y social de la ciudad.

Las decisiones de los Grupos políticos previas al Pleno municipal del pasado jueves, donde se debatieron (y rechazaron) asuntos tan importantes como la modificación presupuestaria y el futuro del parque Leganés Tecnológico, sacudieron los cimientos de las relaciones entre los Grupos y las entidades locales.

Izquierda Unida jugó a dar primero y se equivocó gravemente. Dos días antes del Pleno hizo pública su postura de abstenerse en la modificación presupuestaria a cambio de la readmisión de "los 38" y le cayeron golpes hasta de los suyos.

Intuimos que la decisión de la coalición se sustentaba en un presunto acuerdo con parte de las secciones sindicales, pero les traicionaron. Ni comunicado, ni respaldo público… todo lo contrario. Los propios sindicatos exigieron a IU su rectificación junto al resto de entidades locales.

Sus compañeros de oposición (demostrando más tablas) aprovecharon el error de IU para enarbolar la bandera de la “unidad de acción de la oposición” pidiendo a la coalición que regresara al redil de los progresistas. Que digo yo que si tan unidos están… la solución se llama moción de censura, y punto y final.

Dice ULEG que ellos ya presentaron una. No hombre no. Carlos Delgado, taimado como pocos, sabe que presentaron un papelote sin validez en el Registro. Bien para la foto, pero nula oficialidad. De hecho, mociones de esas podrían presentar todos los días unas pocas, aunque la Ley de Bases las limite a una por legislatura.

Digo que aprovecharon ambos lógicamente para sacudir a la coalición de lo lindo, repartiendo algunos carnets de decencia política y otros licencias de honestidad a través de las redes sociales.

Tan grave fue el error de Bejarano y Calle, Calle y Bejarano, que su desliz unió en torno a un café al sol de las terrazas de Plaza Mayor y durante más de dos horas a Montoya y Delgado, Delgado y Montoya con sus respectivos lugartenientes.  La política es lo que tiene, que te permite acostarte con tu enemigo aunque sepas que hace tan solo unas semanas pedían “tu cabeza” o “tenerte zombi durante toda la legislatura”.

El resto ya lo saben. A IU le tocó rectificar y apretar los dientes porque los errores se pagan y se asumen. En política incluso a veces te dignifican, aunque de la misma forma te desacreditan por aquello de que no gobiernas ni en tu casa.

PSOE y ULEG salen muy reforzados. Los primeros porque por primera vez en muchos años han remado juntos desde lo interno para rascar en el saco de la izquierda pepinera. Los segundos, porque crecen en popularidad pero sobre todo en jerarquía política, lo que les confirma como valor en alza.

¿Y ahora qué? Pues el futuro es muy oscuro con un Gobierno local muy tocado, sin margen de maniobra y con las arcas municipales tiritando cuanto más se prolongue la no modificación presupuestaria.

Ayer me decían en La Fortuna que la próxima instalación en caer será la Ciudad Deportiva del barrio. Hasta 50 trabajadores podrían irse a la calle si el centro se ve abocado a cerrar sus puertas, como ya sucedió con la piscina cubierta de El Carrascal.

Desde el Gobierno local han demostrado ser incapaces de solucionarlo. Esperemos que la “unidad de la oposición” posea el don de concedernos la salvación.

sábado, 13 de abril de 2013

SMS


El alcalde de Leganés llevará el próximo jueves (16.00 horas) a Pleno municipal la modificación presupuestaria que incluye la partida para la readmisión de los 38 trabajadores municipales despedidos el pasado mes de enero.

Un informe jurídico solicitado por la oposición y emitido por la Asesoría Jurídica municipal "avala" la readmisión. El martes se celebrará una nueva Junta de portavoces previa al Pleno, donde podría cerrarse un acuerdo para que la modificación del presupuesto salga adelante, y con ella la reincorporación de los interinos despedidos. 

Más información en www.elbuzon.es

jueves, 11 de abril de 2013

Responsabilidad política


Leganés coge aire para lo que viene. La reunión celebrada el pasado martes entre el alcalde de la ciudad, Jesús Gómez, y los portavoces de los tres grupos políticos de la oposición, fue un primer paso –que ya es mucho- para desbloquear la gestión municipal.

A un lado del ring se encuentra el Gobierno local con la necesidad de una modificación presupuestaria que le permita malgobernar. En el otro extremo del cuadrilátero, tres púgiles con otras tantas peticiones, semejantes pero cada cual con las suyas.

Todos quieren la readmisión de los 38 trabajadores municipales despedidos en enero, impedir el cierre de los colegios públicos de educación infantil Verbena y Valle Inclán, y no tengo tan claro que reincorporar a los cuatro policías locales apartados del servicio sea exigencia común.

La primera está más que aceptada. El alcalde sabe que gobierna con los 38 de vuelta o no gobierna. A partir de ahí, todo es negociable. Verbena y Valle Inclán tienen los días contados, más que nada porque son competencia de la Comunidad de Madrid y el rodillo del gobierno regional no entiende de sensibilidades ni modelos educativos.

Esta misma tarde, la Consejera de Educación, Lucía Figar, manifestaba sin rubor en la Asamblea que los centros de Leganés correrán la misma suerte que otros muchos. ¿Por qué lo llaman reordenación cuando quieren decir cierre?

Aún así, el primer edil podría hacer un gesto pidiendo un penúltimo esfuerzo a sus mayores. Quedaría bien y apenas le desgastaría. Incluso tiene mucho más que ganar a lo que seguro va a perder entre una comunidad educativa tan reivindicativa como la leganense.

Lo de los policías no lo ve casi nadie, por mucho que el PSOE lo tilde de innegociable. Situar al mismo nivel la readmisión de 38 trabajadores municipales y la readmisión de 4 agentes de policía inmersos en un proceso judicial es poco menos que reventar una negociación.

Mañana es el día señalado para que Jesús Gómez cite de nuevo a los portavoces de PSOE, ULEG e IU. Les dirá (si finalmente descuelga el teléfono) que el famoso informe jurídico apunta que la readmisión de los 38 es posible siempre y cuando faciliten una modificación presupuestaria.

A partir de ahí, que cada uno se aferre a su capacidad negociadora y asuma su responsabilidad política.

martes, 2 de abril de 2013

Todo al 38


El Gobierno local del Partido Popular de Leganés tiene mil y un problemas… y lo que te rondaré. 

Mañana (ya hoy) tendrá lugar un Pleno municipal que promete ser más de lo mismo teniendo en cuenta la nula capacidad de negociación de un Ejecutivo que mantiene su perfil más que bajo a pesar de haber cumplido ya dos años llevándose collejas.

Y es que todo le iría mucho mejor al alcalde de Leganés, Jesús Gómez Ruiz, si decidiera de una vez por todas readmitir a los 38 trabajadores municipales que despidió allá por las Navidades.

La plantilla municipal, la oposición, los medios de comunicación y la ciudad vería en ello un gesto de buena voluntad en un primer edil que aún hoy no se ha enterado de que gobierna en minoría ante una oposición dura durísima.

Una oposición de la que él mamó durante 4 años y que alimentó en tiempos aún más convulsos que los actuales apoyado en su principal arma mediática. Un  medio que ahora se le vuelve en contra (tal y como vaticinamos) siguiendo la hoja de ruta de la independencia.

Pero la prensa pintamos poco o nada en todo este embrollo salvo lo que enredamos. Lo importante es que entre esas cuatro paredes frías de La Roca se decidirá el futuro político y social de una gran ciudad que esta semana ha sido noticia tras cerrar una piscina municipal por presuntamente no poder pagar las facturas del gasoil que nutren la calefacción.

“Dinero hay” dice que Jesús Gómez, “… pero no lo puedo coger porque la oposición no me deja”. Mire usted, señor alcalde, si tiene dinero en la caja y no es capaz de abrirla, tiene dos opciones: reventarla con dinamita o marcharse por donde ha venido.

Aún hoy no se ha dado cuenta que el problema a todos sus males no tiene nombre, tiene número: 38. Readmita a los trabajadores y podrá negociar su modificación presupuestaria que parece acabará con todos sus males. 

Porque por mucho que se empeñe en repetir y repetir una y mil veces que esto es ingobernable por culpa de la oposición, la ciudad siempre acaba acusando a quien porta el bastón, que para eso le han votado.

Desde el cariño y con propósito de echar un cable en lo que se pueda: Tome nota de la cifra mágica. Esa es y será la condición sine qua non para que Leganés llegue a un acuerdo por y para el bien de la ciudad. El esfuerzo merece la pena, y mucho.

Posdata: Gasmoral, jugador de ruleta ocasional y casi siempre sin suerte, sabe de sobra que el 38 en este juego es una quimera. Espero que en Leganés ese número pueda hacer saltar la banca. 

miércoles, 20 de marzo de 2013

Bea gana puntos


El alcalde designa a Beatriz Tejero Secretaria General del PP de Leganés

Jesús Gómez ha elegido: Beatriz Tejero Ollercuarta teniente de alcalde y Concejal de Obras, Infraestructuras y Mantenimiento, es la nueva Secretaria General del Partido Popular de Leganés. 

Sucede en el cargo a Alejandro Martín Illarregui, actual Primer teniente de alcalde, concejal de Hacienda y caído en desgracia por aquello de sonar como alcaldable, presidenciable o todo lo que afecte al PP de Leganés y acabe en "able".

Es lo que tiene Jesús Gómez, que acaba por desmenuzar a cualquiera que, aun demostrando su lealtad o incluso aptitud, osa robarle protagonismo en lo interno. Es uno de sus principales defectos, la desconfianza.

Y al abrigo de los temores del jefe surgen personajes que emergen en el momento idóneo para situarse en primera línea, justo debajo del foco, la misma luz cegadora que acabará por quemarles.

Ahora le toca a Beatriz, Bea para los populares. Aquí, en La Ciudad Parece un Mundo, tras su rocambolesca irrupción ante los medios con el `robobo´ de los papeles de su bolso y el dictado a los trabajadores municipales de su Delegación, la bautizamos cariñosamente como `Lady Tejero´. Con el tiempo ha rebajado el tono y perdido el cariñoso apodo.

Se ha dedicado a ganar puntos en La Roca con un buen trabajo desde Obras y Servicios, aunque también lanzando dardos a Delegaciones que no son de su competencia.

Su nombramiento en lo interno supone un cambio de rumbo en el PP de Leganés y el golpe definitivo a un sector que está madurando a base de palos. Un grupo que tiene aún dos años por delante para decidir qué quiere ser de mayor.

En ese Comité local del PP aparecen –junto a los propios concejales que son miembros natos- nombres como Prudencio Cerro, María Teresa Serrano o Diego Alhambra, personas de la máxima confianza del alcalde pero con escaso bagaje político y no pocos adversarios internos.

Los populares de Leganés abren una nueva etapa. Veremos lo que dura.

sábado, 9 de marzo de 2013

En cuarentena


Caminamos hacia el ecuador de la legislatura con la sensación de que en estos días calmados algo se cuece a fuego lento. 

No acostumbra Leganés a regalarnos tantas jornadas de sosiego político y mediático, algo que provoca inevitablemente la lógica sospecha de que en breve algo no tan bueno va a suceder.

Me decía un colega que todos los que de uno u otro modo formamos parte de este “negocio” necesitábamos de esta “cuarentena” para enterrar el hacha, reorganizar ideas y definir estrategias.

Todo eso está muy bien, pero mientras dure la tregua, el Gobierno local bien podría tender puentes que le permita llegar a acuerdos puntuales para gestionar una ciudad que demanda un Ejecutivo menos pusilánime y más eficiente.

El PP está condenado a buscar vías de diálogo que desemboquen en la abstención de la oposición (de toda o en parte) en cuestiones vitales para la Hacienda local.

Porque ahí fuera 38 familias siguen esperando a que el primer edil cumpla con su promesa de readmisión, un sustantivo cuya definición implica el abono de las nóminas no cobradas desde el mismo día del despido y la reincorporación a sus puestos de trabajo. Otra cosa es lo que vaya a pasar luego con las más de 200 plazas municipales interinas…. que pasará, ¡vaya si pasará!.

Mientras, los agentes del cuerpo de Policía municipal se preparan para la llegada de un “JEFE DE POLICÍA LOCAL”, un nuevo puesto que fue aprobado en Junta de Gobierno el pasado 14 de febrero y que sólo en Complemento específico (nómina aparte) cobrará 31.000 euros.

Cuando aún saltan chispas por la sanción impuesta a cuatro miembros de la cúpula policial, incluido el Subinspector Jefe, desde alcaldía proponen la llegada de un jerarca para que ponga orden. Las malas lenguas dice que el puesto ya tiene nombre y apellidos. Habrá que volver al notario, como ya pasó hace unos meses con ese otro puesto directivo de Recursos Humanos.

La última es también para el PP y sus cuestiones internas. Ya saben que Jesús Gómez ha sido reelegido como Presidente del PP local con tan sólo un voto en blanco (ya le tienen localizado). Ahora, Gómez tiene que decidir quién será su Secretario General y mano derecha en el partido, un puesto que ocupaba Alejandro Martín Illarregui.

En las quinielas cuatro nombres, tres hombres y una mujer: ¿Continuidad y reconciliación o cambio y altanería?. Ya les contaré.