Leganés busca en estos días poner de acuerdo a los vecinos del barrio de San Nicasio para emprender un ambicioso proyecto. Nada menos que derruir cerca de 500 viviendas –las más antiguas de la barriada- para levantar otras nuevas con modernas dotaciones para la ciudad.La iniciativa, ideada en la anterior legislatura por el ex alcalde socialista José Luis Pérez Ráez, fue curiosamente la principal promesa electoral de su sucesor, Rafael Gómez Montoya.
Fue Pérez Ráez quien, hace dos años, anunciaba por sorpresa la propuesta a la prensa, durante el acto de colocación de una primera piedra de una promoción de EMSULE. En ese momento, Ráez hablaba ya de la remodelación de unas 500 viviendas, pero no ponía fecha.

Ya en la pasada campaña electoral, el por entonces candidato socialista Gómez Montoya se subió al carro de Ráez, a quien incluso acompañó en un viaje a Baracaldo para comprobar in situ un proyecto similar desarrollado en la localidad vasca.
Desde ese momento, la rehabilitación integral del barrio de San Nicasio se convirtió en la bandera de la campaña electoral montoyista. Un propósito que no ha parado de airear en la prensa y que ahora abre su proceso de exposición a los vecinos.
Sin embargo, el alcalde de Leganés ya es consciente (no creo que sea tan incauto) de que el proyecto es a todas luces inviable.
Vean: para derruir los edificios, tarea que no tendrá coste para los propietarios, se precisa el acuerdo de todos. La negativa de un único vecino echaría para atrás el plan.
Pero hay más. La financiación de una obra de este calibre se financiaría, según explicó Ráez en su día, con las plusvalías generadas por la venta de viviendas de renta libre que quedasen para vender en los nuevos edificios. Esto supone levantar más de cuatro alturas (con lo que tendrían que pegarse con la Comunidad de Madrid), pero principalmente obliga a la construcción y venta de centenares de viviendas libres.
Como saben, el mercado inmobiliario en nuestro país no está como para tirar cohetes, y mucho menos en la corona metropolitana madrileña y sus ciudades aledañas. Como ejemplo, la propia empresa Larcovi, encargada de redactar el estudio de viabilidad de la rehabilitación integral de San Nicasio, ha decidido este mismo mes paralizar la construcción de un edificio de viviendas de renta libre en el casco urbano de Leganés. No hay dinero ni demanda.Con este panorama, si es usted vecino de San Nicasio y su vivienda está entre esas 500 ubicadas entre la ermita y la Universidad Carlos III, aún puede visitar la exposición instalada en el Centro cívico José Saramago, donde diligentemente le informarán de tan magna empresa.
Una promesa electoral socialista que, para cumplirse, necesitará de la ayuda divina del propio San Nicasio.




