Digo que era lo esperado porque en este asunto casi nadie está por la labor de dar la cara. Y si no, que se lo digan al `jefe de prensa´ de LEGACOM, quien la pasada semana cometió el desliz de asegurar que tanto el alcalde como el concejal de industrias “comparecerían” en la comisión. Esta aseveración le supuso llevarse un `rapapolvo´ de su jefe (¿adivinan quién?), al que no le gustó, para nada, la palabra “comparecer”.
Hoy era el momento de decidir cuántos y quiénes integrarían esa comisión de investigación. Tanto unos como otros iban a la Junta de portavoces con la lección bien aprendida. El PSOE, con la consigna de que Rafael Gómez Montoya no debe ni asomarse por esta comisión. El PP, solicitando que siete ocho concejales (3-3-2-1) sean los que integren la misma. IU, que con un edil por grupo político basta. Y ULEG, deseando que alguien trabaje en este Ayuntamiento.
Ante tal panorama, lo mejor es posponer la cuestión y salir diciendo que la constitución formal y el calendario de trabajo queda aplazado aunque “Alcaldía instará a la concejalía de Industria a que los técnicos recopilen todos los expedientes" de la veintena de pubs que se aglomeran en la zona de 'La Cubierta'.
Por algo se empieza, aunque eso debería ser lo normal y habitual en cualquier consistorio medianamente coordinado. Pero claro, si Alcaldía apenas se habla con Industrias y además anda a tortas con Seguridad Ciudadana, el resultado es el desgobierno que nos gobierna. Y si no, que se los digan a los de Guurú, quienes todavía andan pidiendo permisos en la Comunidad de Madrid para abrir su megaterraza.
No se asusten si en un par de días les informamos de que contraatacan con una nueva apertura.
La Junta leganense trató además el asunto del futuro ROM, algo así como Reglamento de Ordenación Municipal. Aunque con la nueva normativa habrá más agraviados que beneficiados, los del PP ya han pedido –por si cuela- ocho concejales liberados.
Difícil lo va a tener su portavoz Jesús Gómez para completar esta alineación. Sobre todo porque sus relaciones con cuatro de sus concejales son nulas. Y, además, porque uno de sus hombres de confianza, Eduardo Jiménez, se marcha a desempeñar funciones a un Ayuntamiento de color azul. ¿Algún voluntario?.



