El Partido Popular de Leganés languidece. Tras vivir sus momentos más dulces durante los 26 días que duró la alcaldía de Leganés en sus manos, el PP afronta una situación de desgobierno que les va a pasar factura.La designación de Guadalupe Bragado como Directora General de Juventud de la Comunidad de Madrid deja huérfano a un partido que, salvo descalabro, estaría llamado a obtener la mayoría absoluta en las próximas elecciones municipales de 2011. Ahora, la situación del partido y su grupo municipal dista mucho de ser la de un colectivo que apuesta por gobernar en solitario una ciudad como Leganés.
La sucesión está servida. Madrid, mejor dicho Génova, ha apostado por un `paracaidista´ de nombre Jesús Gómez. Un casi desconocido miembro del Gabinete de presidencia de la Comunidad de Madrid que dista mucho de ser un político cercano y conocido en la ciudad. Además, para rizar el rizo, el portavoz del PP ha decidido –en un gesto que recuerda al histórico Pablo Abejas- mantenerse como concejal no liberado, con lo que eso conlleva.
Ya comentamos que el alcalde de Leganés, Rafael Gómez Montoya, se frotó las manos cuando supo de la marcha de Guadalupe Bragado a la administración regional. Lo que nunca imaginó Montoya era la perita en dulce que le tocaba como próximo adversario político.
Leganés queda así: gobernada por un Partido Socialista en plena fractura que camina hacia un nuevo escándalo político (quedan apenas cinco días para solventarlo).
Sus socios de gobierno, Izquierda Unida, andan peleados por el mundo, llorando por las esquinas, e intentando no moverse para seguir saliendo en la foto. Se equivocan, porque en esta vida, y más aún en política, deben hablar de ti, aunque sea mal.
En la oposición, el PP no sabe por donde se anda, y su portavoz aún menos.
Nos queda ULEG, un partido situado más cerca que lejos del gobierno, y demasiado preocupado en demostrar la valía política de su concejal. Por cierto, desde hoy, ULEG ya tiene oficialmente coordinador y auxiliar. ¡A trabajar!.


El Ayuntamiento Pleno celebrado hoy ha establecido las retribuciones de los miembros de la Corporación y la determinación de los cargos de confianza. Un Pleno del que sale un perdedor por goleada: el Partido Popular.

