miércoles, 16 de mayo de 2007

Pita, pita que algo queda

La Policía Local de Leganés ha conseguido su objetivo. Tras semanas de reclamaciones, sentadas, pitadas, chillidos y multas indiscriminadas, el cuerpo ha obtenido por fin su premio. Los agentes reclamaban un incremento salarial que deberían haber percibido meses atrás, ya que la Comunidad de Madrid se ha retrasado notablemente en aprobar la Ley de Coordinación de Policías Locales que regula tal aumento.

El Ayuntamiento se comprometió a iniciar los trámites necesarios en el caso de que la Ley se retrasase, como así ha ocurrido, y por ello debe cumplir con lo pactado. Pero me pregunto: Los actos de protesta protagonizado por la Policía local de Leganés ¿son legales?. Me temo que la respuesta es negativa. Entonces, si la policía no nos protege, sino que incumple la ley ¿quién nos va a proteger?.

Decenas de agentes han participado en protestas incluso provocativas. La actitud de los agentes en la inauguración del bulevar Paquita Gallego es una falta de respeto en toda regla. Lo mismo sucedió en la fiesta del reloj de la Plaza Mayor, donde los policías locales estuvieron más de una hora molestando a los ciudadanos con silbidos, trompetas y demás instrumentos altamente sonoros. Ese día, incluso algunos de los manifestantes se encararon con los vecinos que les recriminaban su actitud. ¡Espectacular!.

Entiendo, apruebo y admiro a todo aquel colectivo que entienda dañado sus derechos y proceda a manifestarse, pero no vale todo. Si para conseguir tus objetivos molestas, provocas, multas y abusas de tu condición de agente de la ley y el orden, mal vamos.
Ahora, para rizar el rizo, el Ayuntamiento (en un decreto aprobado por los tres grupos políticos) les concede lo que pedían, haciendo buenas sus inoportunas protestas.

Un acuerdo que, además, deja muy mal parado al concejal de Seguridad Ciudadana, Antonio García, quien hace apenas tres días señalaba que el equipo de gobierno se mantendría firme en su posición y no cedería. José Luis Pérez Ráez -todavía alcalde de Leganés- le ha dado una buena galleta al número 2 de Rafael Gómez Montoya, está claro.

Estamos a diez días de las elecciones y a los candidatos de PSOE, PP e IU no debe hacerles mucha gracia que medio centenar de policías `armados´ con pitos y trompetas puedan reventarles sus mítines electorales. O mucho peor, que sigan multando indiscriminadamente a los ciudadanos que deben ir a votar el próximo 27 de mayo.



Está claro. Pita, pita, que algo queda.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Los policías también intentaron reventar el acto de presentación de la candidatura del PP con una buena pitada, acto al que asistió Esperanza Aguirre, quien tuvo que salir escoltada desde el lugar donde estaba hasta el coche. Que los policías le montasen el "pollo" a Esperanza Aguirre fue recibido por el PSOE-IU con aplausos, pues con eso se demostraba que el pueblo de Leganés rechaza a la derecha, como suele decir Ráez. Lo que no pensaban en PSOE-IU es que la procesión iría por barrios, y que las pitadas se harían en todos los actos; así que, cuando les llegó a sus barrios, entonces, a echarse las manos a la cabeza, porque les deslucían actuaciones estrella, y, claro, ya no había tantas risas como cuando Esperanza Aguirre.
Resulta que cuando la policía irrumpe en actos del PP, para el Alcalde es el ejercicio de un derecho laboral, reivindicando mejoras laborales a la CAM; sin embargo, cuando los actos son del PSOE-IU, los policías dejan de ser trabajadores reivindicativos para ser vulgares alborotadores que alteran el orden público, intentando desviar el voto hacia otros partidos. ¿En qué quedamos? Un poco cínicos sí son los componentes del equipo de gobierno.
Con esto, contesto a lo que planteas si es lícito o no reventar un acto: ya ves, según quien tenga el poder las cosas son una cosa u otra.

gasmoral dijo...

Efectivamente, ha habido protestas para todos. También hubo sus más y sus menos durante la visita de la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, en la presentación de la candidatura del PP leganense.
Toda la prensa se hizo eco de ello.
Saludos.

Anónimo dijo...

Los policías y bomberos plantearon un conflicto laboral con el Ayuntamiento reclamando el reconocimiento de categorías y las diferencias salariales consecuencia de su reclasificación profesional y pretendieron hacer valer sus derechos y que se atendieran sus reclamaciones, como cualquier otro colectivo. Es un conflicto que duró varios meses porque las vías para el ejercicio normal de sus derechos no funcionaron en absoluto con el Ayuntamiento. Y no funcionaron porque en principio para Ráez nadie tiene derecho a reclamarle nada y ante cualquier reivindicación su respuesta es la grosería, la desconsideración, los chantajes, amenazas o el aplastamiento mediante métodos violentos como las presiones cuando no la extorsión. Y en el caso del conflicto de los policías y bomberos no mandó que cargase contra ellos la policía porque no tenía policía a quien dar esa orden, pues de haber podido, el conflicto lo habría resuelto con alguna carga policial o detención.
Cuando las vías legales para el ejercicio de un derecho se cierran totalmente por un poder político despótico, si se trata de un colectivo con cierta fuerza éste intentará abrir otras vías que en ciertos momentos pueden situarse al borde de la legalidad, y es lo que hicieron los policías y bomberos del Ayuntamiento de Leganés al irrumpir en las inauguraciones de la precampaña electoral.
Probablemente los policías se planteaban seguir reventando los mitines hasta el 27-M, lo que hubiera sido una auténtica catástrofe electoral para el PSOE. La conocida terquedad de Ráez una vez más podía llevar al PSOE a una caida abismal de votos y seguramente en esta ocasión también tuvo que intervenir Simancas ordenándole terminar el conflicto con los policías. Si la conclusión de conflicto se hubiera debido a la negociación, la subida salarial anunciada por el Alcalde no le hubiera pillado tan fuera de juego al Concejal de Seguridad, que unos días antes se oponía rotundamente a la subida.
Cuando el poder político no ejerce su autoridad democráticamente y le niega cualquier derecho a los ciudadanos, es previsible que éstos para hacerse oir y que se atiendan sus demandas recurran a los únicos métodos que los tiranos entienden, que son los ataques directos al poder.
Pero seguramente el peligro que suponía para el PSOE el mantenimiento del conflicto lo entendieron los dirigentes regionales y le obligaron a Ráez a terminarlo, porque éste, como todos los déspotas, es completamente autista para percibir la crítica social, y las consecuencias negativas para él.
En una sociedad democrática las actuaciones de los policías reventando actuaciones, evidentemente, son censurables y rechazables, pero es mucho más grave que los dirigentes políticos con la máxima autoridad lleven a los policías subordinados y a los ciudadanos en general a ejercer sus derechos por la fuerza, a consecuencia de un previo ejercicio del poder abusivo y despótico. Por tanto, hay que preguntarse y analizar en profundidad cuál es la causa por la que todos los conflictos colectivos con el Ayuntamiento de Leganés terminan enconándose y exacerbándose hasta el punto de provocar alteraciones del orden público.

Anónimo dijo...

gasmoral, pero los más y los menos que hubo en la visita de la presidenta de la CAM, fueron con los dirigentes del PP, que según dijo la prensa, le reprocharon a los policías que le reventasen un acto al PP, siendo en el único grupo politico que los había apoyado en sus reivindicaciones desde el principio.
PSOE o IU no hicieron ninguna declaración pública en contra de la pitada a Esperanza Aguirre, ni respecto del intento de reventar el acto de presentación de candidaturas del PP. Y tanto se altera el orden público cuando se irrumpe en un acto del PSOE como cuando es del PP. En privado, Raéz y su cuadrilla frotándose las manos, al ver los apuros de Esperanza Aguirre para llegar al coche.
Cuando se actúa de forma tan partidista desde una institución como el Ayuntamiento, están de más esas declaraciones altisonantes del alcalde protestando porque le arruinaron dos inauguraciones del PSOE-IU.
A una persona tan poco respetuosa con las personas y las cosas de los demás como es Ráez, lo que hicieron los policías es darle a probar su propia medicina. Se lo tiene bien merecido.

Anónimo dijo...

A mi no me extraña que se den este tipo de protestas, ¿que puede hacer un trabajador cuando no se atienden sus reivindicaciones?, sobre todo cuando en un Ayto. gobernado además por la ¿izquierda? existe un superávit de 13 millones de € y el dinero se gasta en relojes y otros fastos para mayor gloria de los que disfrutan del privilegio de que les mantengamos, porque servicio y dedicación a los ciudadanos no tienen mucha.

Ricky dijo...

Lo del último comentario me resulta indignante!! Menudos sinvergüenzas los que han protagonizado estas algaradas sonoras. Como que, ¿que pueden hacer? Si no les gustan sus condiciones laborales que se pongan en huelga que están en su derecho, que hagan manifestaciones en su tiempo libre. Lo que no pueden hacer es multar a pobres ciudadanos que nada tienen que ver, estropear fiestas públicas al ciudadano de a pie, estropear homenajes públicos a leganenses ilustres que nada tienen que ver en su disputa y que merecen todo el reconocimiento del mundo. Esto ha sido una ilegalidad, una falta de ética y de elegancia. Creo que darles la razón sienta un peligroso precedente.
VERGUENZA les debería dar a los que han sido tan poco profesionales estos días. He perdido mi respeto por un colectivo que antes admiraba.

Anónimo dijo...

Lo de la algarada no será muy estético pero fue muy efectivo. Con un alcalde que únicamente va a lo suyo, despreciativo con los derechos de los demás, le hablaron en el único lenguaje que entiende, que le hagan lo mismo que él hace con los demás. Con Ráez siempre ha si así, que cualquier conflicto laboral se eterniza, puede durar meses, con huelgas, manifestaciones, concentraciones, pues le da lo mismo que cree problemas a los ciudadanos u ocasionen pérdidas económicas.
Seguramente fue Simancas el que le obligó a negociar con los policías,para que no le boicotearan los mítines e influyera en las elecciones, porque Ráez no es capaz de medir las consecuencias ni de rectificar.
Lo que me parece inadmisible es la doble moral de algunos, que sólo se indignan cuando le revientan un acto de los suyos y aplauden y se parten de risa cuando se revienta un acto del PP.

Anónimo dijo...

Lo del último comentario me resulta indignante!! Menudos sinvergüenzas los que han protagonizado estas algaradas sonoras. Como que, ¿que pueden hacer? Si no les gustan sus condiciones laborales que se pongan en huelga que están en su derecho.

Riki, solo te ha faltado decir que si no les gustan sus condiciones laborales que se dediquen a otra cosa. ¿Que dirías si se declarasen en huelga, y tu necesitaras sus servicios?. Para ser de IU pareces conocer muy poco lo que significa el derecho a manifestarse, allá donde uno puede ser escuchado, y para que te oigan los responsables de tu situación. PSOE-IU han mostrado una prepotencia en este y otros conflictos que no es normal en verdaderos partidos de izquierda, y luego claro les jode que les estropeen su acto de propaganda.