lunes, 2 de diciembre de 2019

Afíliate.psoe.es


El artículo publicado el pasado jueves en este espacio ha provocado un auténtico tsunami en las filas socialistas locales. 

Apenas unas horas después de hacer click en el ratón, los móviles de los presuntos implicados en este asunto comenzaron a sonar.

Me consta que el propio alcalde y Secretario general del PSOE de Leganés, Santiago Llorente, ordenó a sus fieles “solventar” el problema. Llega tarde, como casi siempre últimamente.

No ha sido hasta hoy lunes cuando el Secretario de organización y uno de sus concejales de Gobierno han logrado por fin intercambiar opiniones con este grupo de ex militantes de Izquierda Unida Leganés (IU-CM).

El contenido de la reunión me lo guardo, pero no mi opinión: Llorente ha demostrado sobradamente su nula disposición a enrocar en sus filas a todos ellos. No ha sido hasta ahora, al ver peligrar su mayoría en el aparato, cuando han mostrado algo de empatía. Y claro que no me lo creo porque el cariño ni se compra ni se vende…

En cambio los carnets ya sí. Atrás han quedado los tiempos en que el hombre del puro´ caminaba por las calles de Leganés con decenas de fichas de afiliados en un triste maletín marrón (prometo artículo).

Ahora, solo con entrar en la Web www.afiliate.psoe.es rellenar un simple cuestionario, presentar DNI, Pasaporte o Tarjeta de Residencia y pagar con tarjeta de crédito 36 euros, puedes adquirir la condición de militante socialista para los seis próximos meses. Las cuentas salen.

Eso sí, debes pasar el filtro de la Comisión Ejecutiva Municipal, que será informada de las nuevas altas y dispondrá de un plazo de 20 días para comunicar al Departamento Federal de Afiliación y Censo los posibles impedimentos para admitir la solicitud de alta. Transcurrido este plazo sin ninguna objeción y en todo caso a los 40 días desde el envío, el alta se tramitará desde dicho Departamento.


La historia ya la saben, no les voy a aburrir más, pero también les avanzo que el asunto ha calado en agrupaciones socialistas de otras localidades y también a nivel regional con reunión entre partes incluida. A esta también llegan tarde.

Continuará…

jueves, 28 de noviembre de 2019

Algo se mueve en el PSOE




El Partido Socialista de Leganés vive una de las etapas más tranquilas de los últimos años. 

Atrás han quedado las disputas entre las familias mayoritarias –enemistadas en lo político y en lo personal- que confrontaban periódicamente toda vez que el aparato llamaba a los suyos primero a las urnas para más tarde elegir sus cargos.

La paz no es real. Todos sabemos que el pacto durará mientras el poder permita seguir dando de comer a ciertos personajes que han hecho de la política su modus vivendi. Y en esa calma chicha, hay una variable que solo unos pocos han sido capaz de controlar: hablamos de los huérfanos de Izquierda Unida Comunidad de Madrid.

En junio de 2015, el consejo político de Izquierda Unida expulsó a la federación de Madrid, una decisión que dejaba sin militancia a los 4.800 afiliados que tenía IU en la región (IU-CM). De ellos, 600 pertenecían a la Asamblea local de Leganés.

Seis centenares al corriente de pago, que quedaron huérfanos de afiliación, tras varias legislaturas participando activamente en la vida política local y acostumbrados incluso al paraguas del Gobierno local.

En la legislatura pasada, Rubén Bejarano representaba a todos ellos y a sus más de 5.000 votantes. Sin embargo, una vez finiquitada la trayectoria de IU-CM, y tras la fallida candidatura de Actúa en nuestra ciudad, son muchos los integrantes de esa lista con inquietud política y carentes de referentes locales.

En este rio revuelto, una de esas familias del PSOE local ha sabido leer el prospecto para ofrecer la medicina de la ilusión a un nutrido grupo de miembros de una arraigada entidad local, en otros tiempos activos militantes de IU Leganés.

Atentos porque 50 nuevos afiliados en el Partido Socialista de Leganés podrían poner patas arriba el equilibrio de fuerzas y dejar en minoría a un grupo liderado por un alcalde impasible, sostenido por una alcaldesa en funciones encantada de conocerse.

En ocasiones, las ramas no nos dejan ver el bosque, y cuando uno se enroca en la ardua tarea de la gestión municipal, centrada más en la devolución de favores que en hacer ciudad, suele desatender el aparato. Mientras, otros con mucho más tiempo y sobre todo con ganas de revancha, mueven sus piezas en busca de un jaque al rey que podría condenar el futuro de muchos de sus peones. Continuará…

lunes, 16 de septiembre de 2019

Manos arriba



La forma de hacer política en Leganés siempre nos tiene reservado algún nuevo disparate. Da igual si el equipo de Gobierno local gobierna en mayoría absoluta o apenas se sostiene con seis concejales de su grupo mayoritario.
En esta ocasión, cuando la lógica aritmética hacía imposible que algún candidato distinto al del Grupo municipal socialista (lista más votada en las elecciones de mayo) sumaran 14 votos en el Pleno de investidura, las huestes pepineras nos sorprendían con un apoyo imprevisible –también impredecible- de las tres `manos alzadas´ del Grupo municipal Ciudadanos.
El apoyo gratuito quedaba inmortalizado en un gesto tan innecesario como consecuente. Y es que está de moda en nuestra ciudad hablar de devolución de favores a un Partido que dio un `SÍ sin pedir nada a cambio, o quizá con su acto evidenció estar pidiéndolo todo.
El asunto es que Ciudadanos asumirá la Gerencia de las dos empresas públicas del Ayuntamiento de Leganés. “Quieren el ladrillo y la comunicación” se escucha en los pasillos de La Roca, y no está mal pegado el tiro. El teatrillo de la búsqueda de candidatos coloca en el despacho de la cuarta planta del edifico de Plaza del Salvador a uno de los hombres fuertes de Ciudadanos en la zona sur, y sienta en la dirección de LGMedios al número seis de la lista con la que el partido naranja concurrió a las elecciones municipales en Leganés.
Todo ello sin pacto de investidura y mucho menos acuerdo programático. Ajeno a la opinión pública y de espaldas a sus votantes. Sin luz y nada de taquígrafos. Una vez más, las formas dicen mucho más que el fondo.
El futuro es prometedor, al menos en EMSULE. El pacto ha tomado aún más consistencia esta semana gracias a una nota de prensa del Ayuntamiento donde advertían de que “EMSULE construirá viviendas públicas en Leganés, el 50 por ciento de ellas en régimen de alquiler, para favorecer el acceso a una vivienda a jóvenes, mayores y personas con especial dificultad”. Excelente noticia, sobre todo para los trabajadores de la empresa municipal del suelo que llevan un par de años viéndolas pasar. 
Había que publicarla sí o sí y participar de este show político, ladrillero y mediático que seguiremos con inusitada expectación, sin perder de vista a todo aquel que participe en la fiesta.
Uno tiene la sensación que lo de LGMedios es una tapadera para que no cante lo otro, pero llegados a este punto lo mismo me da, que me da lo mismo. El Gobierno local (PSOE-Más Madrid Leganemos) cree contar con el apoyo naranja para los próximos cuatro años, y eso concede tranquilidad y lozanía al primer edil y sus muchach@s. Veremos…

jueves, 30 de mayo de 2019

La izquierda vuelve


-->
Leganés vuelve a ser de izquierdas. El cinturón rojo de la zona sur madrileña regresa casi 20 años después y, recordando viejos tiempos, elige obligatoriamente esta gran ciudad como uno de sus bastiones más representativos. Vaya por delante mi felicitación.

El Partido Socialista local ha tendido la mano históricamente a Partido Comunista o Izquierda Unida para sumar fuerzas en gobiernos progresistas. 

Por necesidad aritmética o no, PSOE e IU siempre estuvieron condenados a entenderse y, salvo el fallido intento de gobierno de 2007 -que derivó en la investidura de la Popular Guadalupe Bragado y la posterior moción de censura- la relación entre fuerzas de izquierda siempre acabó en suma de ediles.
Ahora, la situación política y administrativa es bien distinta. El PSOE ha obtenido diez concejales, un resultado que ha sorprendido a las propias huestes socialistas que contaban con no más de 8 sillones en las cábalas más optimistas. Y ahora... ¿qué?.
La experiencia de la última legislatura le susurra al oído al alcalde, Santiago Llorente, la dulce posibilidad de formar un ejecutivo con una decena de ediles. ¡Qué montón!. Y es que, si han sido capaces de sobrevivir a una intrépida legilatura con 6 más 1, imagínense de lo que serán capaces con esta terna de guerrer@s.
Dicho sea de paso, su equipo no es para tirar cohetes. Al menos en lo que a experiencia política y de gestión se refiere. Aquí me paro porque luego se me enfadan… y no es plan que esto no ha hecho ni comenzar.

Entretanto, el alcalde mira a su izquierda y lo que ve le interesa poco o nada, porque aquí no hay sitio para tanta gente. La relación con Podemos ( tres concejales) es nula y con Más Madrid Leganemos (dos ediles) hay buen rollito, pero hasta ahí.

Fran Muñoz ya le ya le ha dicho a Santiago Llorente `by phone´ y a través de nota de prensa que quieren ser y estar. ¡Vaya prisas! han pensado en la cola de socialistas esperando puesto y cargo.

El caso es que fuentes próximas a Leganemos me cuentan que les seduce el empleo y la vivienda… ¡Vamos ya!.  A todos nos da por lo mismo: Pedimos a lo grande porque “jugador de chica, perdedor de mus”.

Con estos mimbres, todo apunta a que la negociación va a ser perder el tiempo y poco más. Espero equivocarme, pero no veo a nadie ajeno a la Calle El Charco en un futuro gobierno local.

Enfrente, el Partido Popular buscará recomponerse de otro duro golpe, recabando entre sus fichas gente joven capaz de recomponer los restos del naufragio junto a Miguel Ángel Recuenco.

Por su parte, ULEG enarbolará (¿otra vez?) la bandera de principal partido de la oposición, para hacer frente a un PSOE al que odian en lo personal y detestan en lo político. Los de Carlos Delgado estan tocados pero sus 15.000 votos les obliga y legitima a regenerarse, ya sea en personas o ideas.

Ciudadanos, a lo suyo. Sin estar suman, pero su opción de ser llave para alcanzar acuerdos se ha quedado en nada… y  tampoco les preocupa.

Entró Vox, con menos de lo que esperaban y ahora su única concejala tiene un ojo puesto en la Asamblea de Madrid. La Roca será para ella un mal menor. Veremos.

Un placer contarles cosas de nuevo.

martes, 23 de octubre de 2018

Guerra Petrolera (II)


Anda la clase política y funcionarial del Ayuntamiento de Leganés más que preocupada ante la información adelantada ayer por Leganés AlDía sobre la apertura de diligencias previas por parte del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Leganés en el caso de las gasolineras.

Y digo que andan con las mosca detrás de la oreja porque el asunto no huele nada bien, una vez que el juez ha decidido, cuanto menos, revisar buena parte de la documentación relativa a un asunto que sigue enquistado después de ocho años.

Un tiempo que la empresa denunciante, Leganés La Ballena S.L., entiende como perdido y que la ha provocado cuantiosas pérdidas económicas. 

Culpan a buena parte de los denunciados de “poner palos en las ruedas” y entorpecer una actividad económica que en otros municipios desarrollan con total normalidad, y que en Leganés ha sido vetada en base un plan Director ancestral, contrario a la libre competencia y que, por lo tanto, daña el bolsillo del consumidor y beneficia a cierto sector empresarial.

Moratorias, paralizaciones de licencias en trámite, enmiendas a puntos del Pleno municipal, convenios caducados e incumplidos, una comisión de trabajo insustancial y una ordenanza municipal repleta de alegaciones y recurrida en los tribunales han sembrado de dudas la concesión de licencias de estaciones de servicio, sin que nadie haya querido o sabido afrontar el asunto con garantías.

En cualquier caso, paradojas del destino, nada debiera preocupar a quien entiende su trabajo por correcto y ajustado a la legislación vigente teniendo en cuenta, además, que la denuncia tiene mucho de vendetta personal, o al menos eso nos parece. En su derecho están, solo faltaría.

En acalde de Leganés, Santiago Llorente, que podría entender este asunto como heredado, ya ha señalado al respecto que “nosotros lo que queremos es cumplir la ley a rajatabla”. Pues sí, parece que en eso está el juez.

sábado, 14 de enero de 2017

Viaje a ninguna parte

Leganés camina sin rumbo hacia un viaje que no le lleva a ningún lado, motivado en gran parte por la tremenda incapacidad de sus gestores políticos.

Con la excepción del concejal de Cultura y Festejos, Luis Martín de la Sierra, que camina derechito al juzgado con una cara de “investigado” que asusta, el resto no saben y desconocemos hacia dónde nos dirigimos.

Sin ordenanzas fiscales, sin Presupuestos municipales, sin proyecto de ciudad… la vida pasa porque sí y el Ayuntamiento subsiste medianamente engrasado por la maquinaria administrativa que lo sostiene.

A esta fiesta ha sido invitado recientemente el Club Deportivo Leganés, que asiste con asombro a un episodio más del desgobierno pepinero. ¡Bienvenidos al esperpento político!. Aunque claro, en este caso, las penas con pan son menos.

Y es que lo que debiera ser un acuerdo beneficioso para los vecinos y para el club más representativo de la ciudad, se transforma en un conflicto mediático-político-vecinal que podría quedarse en nada, pero que apunta a que va a destrozarlo todo.

La cuestión no es el fondo, sino la forma. Si podemos hacerlo mal… ¿Para qué vamos a hacerlo bien?. Va en el ADN político local llegar a acuerdos de tapadillo, no informar a los vecinos y luego sorprendernos por lo "malos" que son los de la oposición, que firman una cosa y luego hacen la contraria. Y así una tras otra, y venga días y venga meses hasta llegar a 2019.

Porque no se engañen, aquí quien más y quien menos anda colocándose para prolongar su generosa nómina hasta 2023. comenzando por los que ocupan La Roca. Desde la atalaya de granito se mira más a El Charco que a los problemas reales de los vecinos... y así les va. Esta es la triste realidad de los 27 concejales que nos representan.

El resto proseguimos en este viaje a ninguna parte, asistiendo a un deterioro generalizado de la ciudad: comenzando por las instalaciones y terminando por unos medios de comunicación que cada vez comunicamos menos y lloramos más.

Nos vemos en Butarque.

sábado, 22 de octubre de 2016

La Roca o el Callejón del Gato

La coyuntura política en el Ayuntamiento de Leganés ha alcanzado la histeria colectiva. Los Grupos municipales son incapaces de discernir el fervor del debate político con las batallas personales, y trasladan al salón de Plenos –sesión tras sesión- su escaso talante protagonizando mensualmente un lamentable espectáculo.

Los 27 concejales han secuestrado la democracia leganense para su uso personal y chabacano. La Roca es un frió callejón del gato, donde los ediles aparecen reflejados en un espejo que les transforma en puro esperpento político.

Y claro, el mayor responsable del circo mediático que provoca tal situación es su alcalde presidente, impotente ante tal dislate. En ocasiones, incluso parece como si echase gasolina al fuego para acabar el partido “a puerta cerrada”.  

Vaya por delante que no lo tiene nada fácil. Con un equipo de Gobierno de categoría regional, los
rivales le llegan en oleadas y él apenas tiene tiempo para despejar balones.

Contragolpes de la oposición que son claramente liderados por Unión por Leganés (ULEG). El partido de Carlos Delgado tripite la estrategia política que tan buenos frutos le ha dado en anteriores legislaturas.  Y claro, el gobernante de turno, enajenado por la maldición de la roca, acaba por hacerle internacional utilizando armas mitológicas, que se le volverán en contra.

Poco más que añadir en una oposición atomizada, con Leganemos destrozado y sus concejales (los que se quedan y los expulsados) con los ojos inyectados en sangre, lo que augura aún más conflictos internos y personales: “Esto no va a quedar así”, susurran los pasillos de Las Dehesillas.

El Partido Popular sigue a lo suyo, sumido en una inquietante tibieza en su discurso. Y es que una cosa es la oposición responsable y otra echar una sabanita a Llorente para que no coja frío.

Nuestra nación tendrá Gobierno del PP en breve, y los populares leganenses creen que la inercia les colocará en la “pole position” para las próximas municipales. La estrategia no es mala, pero cuidado porque pueden morir de aburrimiento.

Con la oposición entregada, las piezas le debieran ir encajando al alcalde de Leganés para reconducir sus dos últimos años de legislatura y no pasar a la historia como el regidor que celebraba todos los Plenos a puerta cerrada.


La ciudad está enfadada. Eso es una realidad. Pero aún queda un resquicio para no sucumbir al desaliento.  Y si no, pues siempre nos quedará el Lega.