viernes, 26 de enero de 2007

Ya hay acuerdo en el PSOE

El Partido Socialista de Leganés ha convocado una asamblea extraordinaria para elegir su lista electoral para las próximas elecciones municipales de mayo.

Sin embargo, los socialistas llegan a la asamblea con los deberes hechos porque, por fin, hay acuerdo. Los dos `bandos´ involucrados en la sucesión de José Luis Pérez Ráez han tirado de matemáticas para repartirse los diez primeros puestos de la lista electoral, unos puestos que a priori `darían derecho´ a una delegación.

Pues bien, el sector del candidato Rafael Gómez Montoya colocará a seis de sus nombres entre los diez primeros (incluyendo al candidato), mientras que el sector de Santiago Llorente ubicará a otros cuatro.

El reparto está hecho, lo que no queda claro es la ubicación de cada uno, y es ahí donde entra en juego lo próxima asamblea extraordinaria.
Después de que Rafael Gómez tendiese la mano al sector crítico en una entrevista concedida a EL BUZÓN, Santiago Llorente señalaba a este mismo medio que estarían dispuestos a negociar. Ahora, el primer paso ya está dado.

Las desavenencias en la Agrupación Socialista se hicieron públicas hace varios meses, cuando el alcalde de Leganés, José Luis Pérez Ráez, mostró su apoyo al actual candidato a la alcaldía por los socialistas, un espaldarazo que respaldó el propio Rafael Simancas. Finalmente, el Partido Socialista de Madrid declinó convocar primarias para elegir candidato en Leganés y ahí comenzó la crisis.

Sin embargo, los problemas en el PSOE vienen de las pasadas elecciones municipales de 2003. José Luis Pérez Ráez perdió los comicios y, un sector de su partido, entendió que ese era un motivo de peso para que el regidor dejase la alcaldía. La precipitación de este grupo y el orgullo de Ráez hicieron el resto, provocando una división interna que a día de hoy se mantiene.

Es tiempo de listas y de repartos. Veremos cómo acaba todo. El próximo capítulo, el 1 de febrero.

1 comentario:

S.B. dijo...

El problema de Pérez Raez no es que perdiese la anterior legislatura, sino que ha ido perdiendo la cabeza poco a poco. Sus últimas manifestaciones diciendo que la culpa de los incidentes en Alcorcón fueron motivados por la Comunidad de Madrid dan una idea de la enajenación paulatina que tiene este hombre. Su problema, como el que tienen otros, es que pueden decir y hacer lo que quieran sin asumir responsabilidades. El PSOE de Leganés se lo ha tenido que quitar de encima, entre muchos motivos por la prepotencia y soberbia que ha mantenido durante los últimos años.
Y es que un cargo público debería tener fecha de caducidad manifiesta, aunque con sus actos se desacredita y degrada él mismo.